PETTENATI

Negociaciones como ésta que evolucionó rápida y eficientemente, motivan de manera especial porque están fundamentadas en la seguridad, en la confianza y en las condiciones particulares que inversionistas de alto calibre como Pettenati, perciben en El Salvador. A pesar que en El Salvador varias compañías confeccionaban ropa atlética y elástica, en el país no producían telas de tejido circular sintético por lo que tenían que ser importadas. La llegada de Pettenati marcó el inicio de la producción local de estos tejidos, disminuyendo las importaciones de esto materia prima y reduciendo los tiempos de espera. La adquisición local de estos materiales se tradujo en reducción de costos, disminución de los tiempos de entrega (pocos días e incluso horas), mejoramiento de la calidad, la competitividad así como la capacidad de producción de estos fabricantes o clientes de Pettenati. Proesa jugó un papel muy importante para el establecimiento de esta textilera brasileña, que invirtió aproximadamente $150 millones, generando en su fase final unos mil empleos en el Municipio Coatepeque. La empresa se preocupa por la conservación del medio ambiente, reciclando los residuos industriales desde el uso de materias biodegradables hasta el tratamiento de aguas. Las materias primas no contienen materiales pesados o compuestos químicos que sean nocivos al medio ambiente. En la actualidad la fábrica cuenta con 265 mil m2 de terreno, lo que significa que ya tiene la infraestructura preparada para expansión. El área construida de la fábrica es de 40 mil m2, distribuidos en cuatro naves y la planta de tratamiento de agua.